En el último mes he cambiado de móvil y de coche y mi perplejidad va en aumento. Primer empecé con el coche. Pincho en un botón del volante y me habla una voz preguntando que quiero hacer. Por ejemplo, le respondo agenda y me contesta que no tengo asociada una agenda.
Sorprendente. Cuando me disponía a estudiarme el manual del coche para sacarle una utilidad, compré el móvil, un Samsung Galaxy S a cambio de 18 meses de matrimonio.
No he vuelto a tocar el manual del coche y me tiene absorto con lo que se puede hacer con el aparato que, además, funciona de teléfono.
Porque lo utilizo de GPS, de brújula, de nivel, para leer y escribir correos, como lector de código de barras y comparar precios... y estoy viendo que se puede hacer con el terminal para formación.
Cabe incluir una línea completa al software de reconocimiento de voz de Google. Sólo puedo decir que magnífico.
Todavía recuerdo la experiencia con Forem sobre formación con PDA de hace 2-3 años. La evolución ha sido tan grande que ahora si afirmo que con la tecnología moderna se puede estudiar a través del móvil.
Es más, auguro y no creo que me equivoque, que la formación con un PC de torre acabará desapareciendo.
En cuanto a dispositivos, no tengo ni idea, pero creo que la televisión (gran pantalla en frente de un sitio cómodo) será uno de ellos, pero no a través del TDT, sino de la conexión a internet.
El móvil estará entre ellos y en un futuro muy cercano, porque necesariamente lo llevaremos siempre encima y será nuestro interface con la red más usado.
Las tablets no las veo claras, porque por tamaño no son para llevar encima. Seguro que cuando juguetee con una de ellas cambiaré de opinión.
El portatil seguirá, pero el de pantalla normal. Los mini-PC's creo que han sido una moda que no se llegará a quedar.
Vaya, demasiada predicción para acertar.
Respecto a los contenidos, por costes no creo que sea viable crear contenidos para todos los sistemas y tamaños de pantalla, por lo que creo que al final se conseguirá algún tipo de unificación. Por ejemplo, se utilizarán más las columnas para hacer textos más estrechos que con la navegación manual en el móvil se pueda tocando el teclado, se adapte al tamaño de la pantalla y se pueda leer sin cansar la vista.
También, los cursos deberán reconocer la voz para las funcionalidades básicas. Estaremos tan acostumbrados a hablarle a los objetos que un objeto formativo también deberá hablar.
Como reflexión, pensemos que mucha gente está participando y consultando redes sociales constantemente desde su móvil. La formación on line estará también ahí.